CARRETERA ANDOAIN - URTO
Pensando en aquellos que opinaron –y opinan– que entre los motivos de fondo para tender entre Gipuzkoa y Nafarroa la famosa Autovía de Navarra (A-15) estaba ahondar la armonía fraternal, que sepan que no es una aspiración reciente. Sabed que durante 1893 los alcaldes de Andoain, Villabona, Elduayen y Berástegui solicitaron de la Comisión de Fomento (Diputación Provincial) la construcción de una carretera partiendo de Andoain y finalizaría en Urto (Navarra) unidas así las “dos provincias hermanas”.
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En el escrito al que dan entrada en la Secretaría de la Excma. Diputación (28-11-1893), los alcaldes aluden a la magnanimidad de “V.S.”, que en ocasiones ha actuado “sin atender en muchas ocasiones a la utilidad material que reportar pudiera a las cajas provinciales la construcción de algunas carreteras”: podría deducirse –de los alcaldes– que barruntan una contestación negativa o que están faltos de argumentos sólidos que justifiquen la demanda (al margen de los emotivos). Quizá por ello se escudan, más que argüir un indiscutible despegue económico del valle del Leizarán, en pronósticos poco claros como “ha de ser una verdadera fuente de riqueza”; enumeran las diferentes “industrias” que han caracterizado el medio por el que discurre el proyecto, eso sí, “en los tiempos pasados”. El año 1893 parecen estar abandonadas (las ferrerías, por ejemplo): Urto, Plazaola, Mústar, Ameráun, Beiñas (sic.), Olloquiegui, Inturia, Amasola, Olaberría, Lizarcola o la fábrica de harinas de Garaico Errota, nombres que se nos hacen conocidos. A pesar de todo, sugieren que el camino revitalizaría la industria del valle y de forma explícita figura la “grandísima cantidad de combustible (madera)” que no se emplea por la falta de una carretera señalando, asimismo, los firmantes, la existencia de minas explotables. En un segundo escrito (06-10-1898) –en un intento desesperado– apuntan que el valle tiene una gran riqueza forestal: “la más importante que tiene la Provincia”. Para entonces se construía carretera a Urto, pero desde Tolosa |
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Volviendo a la primera misiva de los alcaldes y, más en concreto, a la contestación –con fecha de 8 de abril de 1894–, la Diputación deniega la solicitud en virtud de un acuerdo adoptado el 12 de mayo de 1887. Acuerdo que descansaba sobre otro de las Juntas Generales celebradas en Zumaya el año 1868, donde se resolvió no trazar más carreteras que las comprendidas en el Plan aprobado en Zumaya. En aquel entonces se dieron circunstancias “desfavorables” que desaconsejaron dejar abierta la posibilidad de ampliar la red de carreteras.
Pero en nuestro Leizarán esa industria malherida resollaba, pues llegan noticias (de otro expediente) de un salto de agua que acababa de inaugurarse para la producción de energía eléctrica.
ARCHIVO PROVINCIAL DE TOLOSA, Fondo: Juntas y Diputaciones, Signatura: JD IT 1799, Años: 1886-1928
Iñaki Agirre